LA HISTORIA DEL LIBRO
El gusto por inventar, explicar y
conocer historias es uno de los aspectos que más caracteriza al hombre. ¿Se ha
leído desde siempre? Probablemente sí.
Tenemos que tener en cuenta que los
primeros sistemas de escritura, datan del VI milenio a.c. , que en este caso,
no era propiamente escritura, tal cual lo entendemos a día de hoy, sino que
sería un sistema de símbolos que querían transmitir un mensaje.
Debido a la necesidad de cuantificar
datos de tipo económico los primeros restos de escrituras, conocidos como
escritura cuneiforme, por estar hechas con una cuña, se encuentran en
Mesopotamia en el III milenio a.c. Los sumerios y los asirios fueron los
pueblos que empezaron a plasmar sus datos en tablillas de arcilla.
EL PAPIRO: un momento de revolución
importantísimo en la historia del libro es la llegada del papiro. Hay que
pensar que antes de él, los soportes de escritura eran arcilla o madera, pero
el papiro va a ser mucho más fácil de manejar y se va a utilizar no solo en
Egipto si no también en Grecia y en Roma. El primer papiro del que tenemos
constancia es del año 3035 a.c.
Fue un soporte muy importante de
conservación de la cultura, hay que pensar que por ejemplo en la Biblioteca de
Alejandría, que como cuenta la leyenda pereció en un incendio cuando las tropas
de Julio Cesar llegaron a la ciudad en el 48 a.c, se dice que había más de
30.000 documentos, aunque estos datos no son demasiado fiables.
En esta época se recogían ya tanto datos
de tipo económico, fiscal, como cuentos o poemas. Es decir, la literatura como
entretenimiento ya estaba presente desde el Antiguo Egipto.
EL PERGAMINO: Durante la Edad se
popularizó el uso del pergamino, cuya palabra viene del nombre de la ciudad de
Pérgamo, zona donde se producía gran cantidad de pergaminos pero realmente el
origen se puede datar ya en el 1500 ac, y en aquella época Pergamo no existía.
El pergamino se hacía con piel de animales, con lo que era más costoso que el
papiro pero también mucho más duradero. Hay que decir que el pergamino tenía la
ventaja entre comillas de que se rescribir sobre él, lo que ocasionó que se perdieran importantes textos,
dando lugar a los palimpsestos.
EL PAPEL:
Como muchas otras cosas
importantísimas, el papel tiene su origen en China y desde los chinos llegó a
occidente de través de los árabes. Los
chinos ya
fabricaban papel a partir de los residuos de la
seda, la paja
de
arroz, y el
cáñamo, e
incluso del
algodón. Se considera tradicionalmente que el primer proceso de
fabricación del papel fue desarrollado por el eunuco
Cai Lun en el S. II d. C. Durante unos 500 años, el arte
de la fabricación de papel estuvo limitado a China; en el año 610 se introdujo
en Japón, y alrededor del 750 en Asia central.
El
conocimiento se transmitió a los árabes, quienes a su vez lo llevaron a las que
hoy son España y Sicilia en el
siglo X. La elaboración de papel se extendió a Francia que lo
producía utilizando
lino desde el
siglo XII.
BEATOS: Olvidando un poco el tema del
papel, un género muy importante en España, es el Beato, que fue una especie de
best seller de la época. Indicar que en el año 776 en un convento de Liébana se
crea el libro el “Beato de Liébana” que es en sí un comentario ilustrado al
apocalipsis de San Juan. Los beatos son esos bellos libros medievales ricamente
decorados y pintados, proceso que en el tema de arte se denomina “iluminar los
libros”. Estos beatos o copias del libro del Beato de Liébana se hicieron en
España desde el siglo X al XIII. Aunque los Beatos son un género genuinamente
español, la costumbre de “iluminar” libros se popularizó durante toda la Edad Media
en Europa, como podemos ver en la bella obra “Las muy ricas horas del duque de
Berry”

IMPRENTA: Como todos sabéis la imprenta
la inventó Guttemberg en el siglo XVI (algo fruto de miles de discusiones
puesto que hay gente que no secunda que esta idea partiera de Guttemberg). Este
fue el primer paso para la lectura masiva tal y como la conocemos y enlaza con
el tema de los incunables. ¿Qué son los incunables? Bien pues son los libros
que se imprimieron desde la invención de la imprenta, en el año 1453 hasta el
año 1500. El más famoso es la Biblia de Guttemberg. Estos libros en particular
son considerados como verdaderas obras de arte y tiene un altísimo precio en el
mercado. En España la primera imprenta conocida en la que puso en Segovia en
1472 Juan Parix de Heildelberg.
LA PRIMERA EDICIÓN DEL QUIJOTE: En el siglo XVII estamos en pleno siglo de
oro de la literatura española pero la imprenta, no era de tanta calidad. Se
puede decir que la primera edición del Quijote no fue muy cuidada y además estaba
llena de erratas, pero el editor Juan de la Cuesta ha pasado la historia por
tener el honor de haber impreso el libro de Don Quijote de la Mancha en el año
1605.
¿QUÉ LIBROS SON YA OBRAS DE ARTE? Es el
siglo XVIII el que se considera como Edad de Oro de la impresión española.
Entonces para todos aquellos que tengan pensado invertir o que les apetezca
curiosear en las librerías de viejos, que se queden con los siguientes nombres:
Joaquin Ibarra, Antonio Sancha, Francisco Manuel de Mena o Benito Monfort. Lo
que se valora en la bibliofilia es el nombre del editor. Quizá una de las obras
más clásicas sea la Conjuración de Catilina y la Guerra de Jugurta, de
Salustio, traducida esta por uno de los hijos de Carlos III. El editor andaluz
más importante del siglo XVIII es Antonio Sancha que tiene unas magnificas y
cuidadosas ediciones y entre las que destaca una bella edición del Quijote.